28/02/12

Los grafiteros de mi pueblo

Dejar de actualizar el blog me provoca cierta ansiedad, seguramente parecida a la de los grafiteros cuando dejan de firmar. Y al ritmo que van las cosas en internet, parece tarde para decir lo mucho que me alegro de no haberme implantado las prótesis PIP ni tener hipoteca. En este momento vital sólo puedo hacer slow blogging, espero que me comprendan.

Hace tiempo que quería hacer una entrada sobre el graffiti. En las últimas semanas, y al hilo de Arco he visto y leído varios reportajes en medios de comunicación sobre street-art, o arte urbano, que parece que les gusta más. Se menciona el graffiti, pero "arte urbano" y "posgraffiti" suena como más respetable, y sobre todo más vendible.

Se acuerdan de aquella frase de Woody Allen: "echo de menos la época en que el aire era limpio y el sexo sucio"? Bueno, pues mi idea de graffiti, el que más me gusta, es el sucio, el de los que no manejan. He aprendido a apreciar la poética del graffiti, y sigo las andanzas de los grafiteros de mi pueblo a través de las paredes. Conozco sus firmas y tengo a mis favoritos. Sé que (casi) todos son chicos.

Hubo un tiempo en que lxs grafiterxs hacían fotos maravillosas de sus piezas, las subían en Fotolog y las comentaban. Pero llegó la ciber-policia y les descubrió a todxs. Muy poca gente sabe las durísima represión que han sufrido los escritores de graffiti en Donosti. Cárcel, multas altísimas, menores a juicio... A Odon le gustaba tener la ciudad como a mi abuela su casa, por eso se empleó a fondo para acabar con el graffiti, y casi lo consigue, hasta que apareció el presunto Banksy.

Sin embargo, aún quedan piezas hermosas, muchas veces invisibles para los ojos desentrenados. Me gusta mucho este "ENIGMA" en la puerta de una antigua sucursal del Banco Sabadell. O un "SOPOR" detrás de una señal de tráfico, que ves desde el coche justo antes de ingresar en una monótona rotonda. Prefiero las firmas que representan palabras: enigma, sopor, sexo, freno, mago... Me gusta la idea de que sean escritores de una sola palabra, y que la repitan por todas partes. Es muy adolescente; testarudo y arrogante, pero auténtico y precioso.

El primer grafitero en que me fijé fue el mítico Icex. Su firma y sus plantillas, pegatinas y graffitis estaban por todas partes y era imposible no interesarse por él de manera negativa: ¿y éste quién es? ¡qué pesado, qué se habrá creído! al mismo tiempo, me identificaba plenamente con la cualidad pop de sus pintadas, y mira si me interesó que tenemos un hijo y llevamos 7 años durmiendo juntos.

Nunca he sido de esas chicas que se hacen heavys cuando tienen un novio heavy, pero siempre es aconsejable cierto grado de permeabilidad, de modo que he aprendido muchas cosas sobre graffiti con él. Incluso hubo una época en que pintamos alguna pieza juntos. Fue cuando yo me hice feminista y tenía la herida abierta y sangrando. Necesitaba expresar mi rabia en la calle, y las pintadas fueron una experiencia emocionante. Me fui al chino del barrio, compré un spray lila, y escribí "NO es NO" y "Gaztelubide matxistak" por el barrio del antiguo. Sentí la adrenalina al escribir, y seguí la pista a mis pintadas hasta que desaparecieron en demoliciones o tapadas por las brigadas de limpieza. Con Icex hice un par de murales cuyas fotografías aún veo circular en blogs y facebooks feministas.


aunque te digan loca por luchar...


muro masterkas arteleku

De los escritores actuales, me gustan Enigma y sobre todo Wohou (Mou crew), el que más se parece a Icex. Wohou es un grandísimo bombardero, me lo encuentro allá donde voy, también fuera de la ciudad. Me encanta su estrella trajeada, siempre en blanco y negro. Transmite alegría y despreocupación. Creo que ni la galería ni el muro programado pueden sustituir la experiencia de encontrar un graffiti en la calle o en la carretera sin esperarlo. Un graffiti ilegal, que no se puede comprar, que es molesto y sucio y que seguramente no tiene intención política, o al menos no tiene del todo clara su propia intención. Eso es para mí graffiti, y le deseo larga vida.

02/12/11

El feminismo está vivo en Donostia

...y yo medio muerta de cansancio ;-)

Noviembre y diciembre son meses intensos en el calendario feminista. En la ciudad en donde vivo, Donostia, este año están pasando un montón de cosas, y mucha gente desde distintos ámbitos (activistas, institucionales, artísticos), está participando en cantidad de eventos que están sucediendo uno detrás de otro.


25 de noviembre: manifestación contra la violencia sexista convocada por la coordinadora feminista, y concierto de hip-hop con La Shika, bertso-hop y Urban 13. Me encanta la campaña de comunicación que los estudiantes de gráfica publicitaria del instituto Usandizaga han creado para el Ayuntamiento:
26 de noviembre: Festival Beldur Barik en la Casa de las Mujeres, que fue una locura y un subidón. Yo participé dando un taller de DJ para chicas jóvenes por la tarde, y pinchando después de la entrega de premios. Beldur Barik es un concurso artístico dirigido a jóvenes entre 12 y 26 años, y cuyo tema central es la violencia o casi mejor la no-violencia, el construir relaciones afectivas sanas y no sexistas entre la gente joven. Fue una gozada ver a toda la chavalada emocionada y entregada, se nota que ha sido una campaña institucional bien hecha (con sus cosas a mejorar, como todo, pero en general bien llevada), que ha tenido efectos positivos. Les pongo los vídeos ganadores en las dos categorías (12 a 17 años, y 18 a 26 años):



27 de noviembre: fiesta del primer aniversario de la Casa de las Mujeres, ese espacio que nos acoge y en el que se concentra la energía feminista de Donosti.

Y ahora, en media horita, empieza Feministaldia, el festival organizado por Plazandreok, que este año cambia de sede y se celebra también en la Casa de las Mujeres. He participado con menos intensidad en la organización, pero volveré a pinchar, esta vez en el Konplot; toda la info y la programación aquí.


Y por si todo esto fuera poco, el 17 de diciembre las feministas vascas a Bilbao a denunciar las mil caras de la violencia sexista. ¿No les parece alucinante toda esta producción?


06/11/11

El crítico criticado

Hace un par de días fui a ver a Christina Rosenvinge en la sala Gazteszena de Donostia, dentro del festival Kutxa Kultur. El concierto fue espléndido y emocionante, y escribo esto porque, hoy domingo, he leído una crítica indignante en el DV, firmada por Jon Martija y titulada "Doméstica desnudez". Es la segunda crítica que leo firmada por él. La primera fue hace unas semanas, sobre el concierto de Muy Fellini, Nacho Vegas y Love of lesbian y con un título igual de lucido (o lúcido): "Orfeón lesbiano". Fui a ver a Nacho pero me quedé sin entrada, y sólo quería saber cómo había sido su concierto. Pues bien, no sólo no me enteré de nada, sino que constaté la escasísima calidad como crítico de este señor:
«Nacho Vegas aburre a un rebaño de ovejas», confesaba una asistente, y no seré yo quien le lleve la contraria. La suya no era una propuesta para un sábado noche. En formato de trío se disfraza de «cantautor protesta», y la protesta, interpretada con desgana, parece más pose que denuncia.
Y ya está. Nada más sobre Nacho. En cambio Love of lesbian le parecieron estupendos porque pusieron a todo el mundo "hands in the air" a cantar a coro. Parece que a este señor el sábado por la noche le gusta "la pachanga" y "desfasar a saco". Pues vale, pero aparte de que hay muchos otros lugares donde hacerlo, es de justicia conocer y respetar un poquito más a los artistas que uno critica.

Hasta ahí mi primera experiencia con el señor crítico, que no hubiese pasado de una mueca de desagrado si no fuese porque hoy se ha atrevido a escribir sobre Christina Rosenvinge con la misma falta de respeto y mediocridad de recursos que la vez anterior, sólo que ahora, además, con una dosis de machismo intolerable que merece una respuesta. Por suerte el texto es corto, así que no me llevará mucho analizarlo.

Lo que más llama la atención a primera vista es el exceso de líneas (un párrafo de cuatro) que dedica al telonero, el cantautor local PLV Havoc, que, a juzgar por lo que escribe, lo hizo mucho mejor que la artista principal: "Sus canciones pierden sin la riqueza de arreglos de una banda", dice, pero ¡oh milagro!, "paradógicamente Havoc gana". Es la hostia gustarle a este señor: aunque pierdas, ganas.
Cristina Rosenvinge siempre ha sabido acompañarse de grandes músicos, que han tratado de ocultar sus más que evidentes carencias vocales.
Claro, si una mujer que se dedica a la música, algún mérito tiene, siempre se debe a "los músicos", y si no, al productor o al compositor, siempre que no sean ella misma.
Dejando a un lado actitudes rockeras y decibelios distorsionados, haciendo de la carencia virtud, parece que Cristina ha encontrado el formato perfecto para ella. Sus pequeñas historias susurradas, ganan enteros en las distancias cortas.
Lo que escribe Rosenvinge son "pequeñas historias", niñerías, ya se sabe. Las "grandes historias" las escriben ellos, los que no tienen "carencias". Con los susurros, la colonia y las distancias cortas, me temo que nuestro crítico ha tenido un sueño húmedo y el subconsciente le ha traicionado. Perdone, de susurros nada, que cantó alto y claro.
Era como si nos hubiera invitado a su casa, y se mostraba tal cual es (...)
¿Y usted cómo sabe cómo es?
Se atrevió incluso con el Hallelujah de Cohen y no salió mal parada. La Rosenvinge, como la colonia, mejor cuanto más cerca.
Lo de la colonia, y el título, (se lo recuerdo) "Doméstica desnudez", nos hablan entre líneas de un señor que no puede digerir en la misma persona a una artista y a una mujer atractiva. Me parece indignante esa condescendencia hacia una cantante y compositora con una trayectoria musical de más de 20 años y méritos más que demostrados.

Por eso, y como estuve allí, he escrito otra crítica con la misma longitud y al "estilo DV", en la que doy mi visión del concierto:

Christina brilla tranquila

Son raras las ocasiones en que un concierto resulta simplemente perfecto: emocionante, creíble, bien ejecutado... y esta vez lo fue. El alimento para el alma necesario antes de un fin de semana de lluvia y temporal que pasar en casa calentita.

Una de las grandes del pop español, Christina Rosenvinge, pareció sentirse agusto entre su público donostiarra, y entre canción y canción, hizo confidencias que sus fans agradecieron, como cuando habló de una compañera de piso que desapareció para hacer la calle Ballesta (“Tú por mí"), del psiquiatra argentino que le recetó “un hombre formal”, o de que ese día había comenzado la jornada a las siete de la mañana preparando dos desayunos distintos a los bichos de sus hijos.

Juntando las canciones de “Tu labio superior” (2008), su último disco “La joven Dolores” (2011), y las de Christina y los Subterráneos, algunas de las cuales ha vuelto a grabar, el repertorio de la madrileña es simplemente indestructible por lo sólido, y delicioso por la calidad de las músicas y las letras. El set es tan compacto, las canciones nuevas y viejas son tan buenas, que ni le hacen falta las versiones ("Hallelujah" de Leonard Cohen y "El sud" de Refree). Fantásticos y en un segundo plano, Aurora Aroca (chelo) y Refree (guitarras, teclado) arroparon a Christina para que brillara tranquila, con toda su belleza y talento. Un diez.

22/10/11

Lo de Balenciaga en Getaria, es un museo?

El anuncio de "cese definitivo de la violencia" por parte de ETA nos ha pillado psicológicamente en bragas. La gente, en general, está contenta pero muchos y muchas coinciden en señalar que se sienten rarunos y rarunas. Sentimientos encontrados, duelo evolutivo. Javi P3z también nos sorprendió anunciando el cese definitivo de sus actividades programadoras y musicales en el Etxekalte. Es el fin de varias eras.

Las últimas semanas han sido muy intensas, y necesitaba tomarme un descanso. Estoy de puente largo, y me he convertido en turista sin salir del territorio. Ayer me puse guapa, recogí a mi hermana y a una amiga, y nos fuimos las tres a ver el Museo Balenciaga a Getaria.

Hacía un precioso día de otoño, fresco y soleado, y fue muy agradable. Nos echamos unas risas, entre Sexo en NY y AbFab, admirando los vestidos, tocados y joyas de la exposición permanente. Pero ya en casa, me planteo otra lectura. La colección del museo está compuesta por piezas donadas por señoras muy concretas, y por lo que pudimos ver, escasas. Nombres de revista Hola!: Sonsoles de Icaza y de León, Mona Von Bismarck, Fabiola de Mora y Aragón, Gracia de Mónaco, Rachel Mellon... Señoras de, hijas de, marquesas, princesas y duquesas. Me interesa más ver expos de quienes vistieron a las "nuevas mujeres": las profesionales, las trabajadoras, las artistas. Dudo incluso que esta colección sea representativa del propio Balenciaga, puesto que faltan sus trabajos más arriesgados y vanguardistas.

Por otro lado, el museo plantea un recorrido unidireccional, no hay discurso crítico, sino tan sólo una serie de datos técnicos y biográficos al estilo Wikipedia contenidos en paneles y audífonos. La iluminación es muy tenue; dicen que para conservar las piezas, pero da la sensación de que oculta algo: imperfecciones en los trajes, pero quizá algo más, como los restaurantes que iluminan poco para que no se vea la mierda.

El edificio es bonito y excesivo. Entre una sala y otra, rápidos flashes de azul y verde, una franja de paisaje de Getaria a modo de fotograma y más trajes en escaparates blindados. Todo ello me sugiere una adoración pueril al lujo y al dinero. ¿Era necesario un edificio tan suntuoso? Luego vas a las urgencias del Hospital Donostia y aquello parece la segunda guerra mundial. ¿Porqué, mientras ha corrido el dinero, no han puesto todos esos dineros y arquitectos al servicio de la gente?

Una última reflexión: yo no tengo estudiado el tema de los museos, pero en esta visita me he dado cuenta de que cada vez tienen menos que ver con el arte. ¿Qué es un museo? ¿El de Balenciaga, es un museo porque tiene un edificio espectacular, pagas una entrada, te dan un plano y te explican por dónde tienes que ir, porque te dan un audífono y hay visitas guiadas? Y aún más: ¿Es un museo para mujeres? Porque el 100% de las visitantes con las que coincidimos lo eran. Planteé la cuestión durante la visita y mi hermana contestó: "los hombres tienen los estadios de fútbol". Desde luego, es más barato llenar un pelotazo inmobiliario que adopta el nombre de "museo" con trajes donados que con obras de arte. Además, dicen, las mujeres se interesan más por la cultura (como espectadoras) que los hombres.

Una vez que sales del edificio, el recorrido estipulado te pone en una de las calles principales del casco histórico de Getaria, convertido en un parque temático de cultura vasca para turistas: aquí un restaurante de delicioso y carísimo pescado y marisco; aquí una tienda marinera, allá un delicatessen de productos con label. Compruebo resignada que mi queso de Idiazabal favorito, el Mausitxa, ha ganado un montón de concursos y ahora se vende a precio de oro. Compramos anchoas y bonito del norte embotado en aceite de oliva.

Las vascas ya no damos miedo. Suponemos que ahora que "somos más españoles", como decía sarcásticamente mi hermana, nos visitarán más los españoles de verdad. Pobres. Les sugiero que no se dejen seducir por los itinerarios prefabricados, porque, de lo contrario, tendrán que pagar el "impuesto revolucionario" de los especuladores.

09/10/11

Cosas atrasadas

Aún no he presentado con fundamento el nuevo blog. La cosa es, ya saben, que lo de Blogia no había por donde cogerlo técnicamente ;-) y que era un anacronismo seguir allí. Mi paupérrima frecuencia de actualización me causa remordimientos, no se crean, casi ni merezco el título de bloguera, pero intentaré ganármelo. Este es el tercer blog personal que inicio: el primero duró un intensísimo año y el segundo casi cinco. La gente de Diagonal dice que me van a enlazar, espero que no se arrepientan ;-)

Mikel Arbiza (Street-zinema, Parafernalia, 9cdr, etc. etc.) y yo hemos abierto otro blog juntos, Cycle Chic Donostia, donde intentamos documentar el estilazo de las y los ciclistas urbanos de nuestra ciudad.

Y más cosas: les pongo la entrevista que me hicieron sobre Feministaldia para el proyecto Cultura Abierta, mapa de sonidos de la cultura vasca actual, donde explico cómo surgió el festival y pongo un poquito a parir a Donostia Kultura. Dentro del chulísimo proyecto Wiki Historias de Saioa Olmo y Haizea Barcenilla, han iniciado unas cadenas de vídeos en los que cada participante elige a una persona y habla de ella. Maider Zilbeti, amiga y compañera de fatigas, dice cosas muy bonitas sobre mí en el vídeo que les pongo, y yo hablé sobre Marta de Urban 13, aunque el sonido era tan malo que lo tengo que repetir :-P

Pronto les contaré más cosas sobre otros dos proyectos en los que colaboro: el libro que prepara la gente de Kafea eta galletak, y el festival Beldur Barik. Laister arte!